¿Qué significa para mi llevar una vida Zero Waste?


El sentido detrás de lo que significa llevar una vida tras esta filosofía, por qué hacerlo y cómo hacerlo.



Me encanta la imagen de “zero” o del cero. Pienso que el que esta filosofía lleve ese nombre no sólo es por buscar producir cero basura, si no también por lo que representa la figura del cero: un círculo o elipse. Entiendo este círculo también como lo cíclico, donde todo es parte de todo. La naturaleza es así, cíclica, nada se desperdicia.


Sin embargo, paradójicamente, no seguimos este movimiento natural y buscamos la figura de una línea. Esta idea de línea permea todo lo que hacemos, incluso nuestros hábitos de consumo. Producimos, consumimos y desechamos y eso desechado no nos importa que impacto tendrá en el mundo.


Es justo por eso que llevar un estilo de vida completamente, cien por ciento, zero waste, es imposible. Esto no quiere decir que no sea deseable o motivante. Si la figura del círculo la trasladamos a nuestra filosofía de vida, esta será lo que guíe nuestras acciones: buscar una vida más simple, minimalista incluso, buscar que nuestro impacto negativo en el mundo sea cero y comprendernos como parte de lo circular de la naturaleza.



¿Y por qué?


Las principales razones de porqué buscar una vida así son las evidencias empíricas. Todos hemos visto los videos de millones bolsas y botellas de plástico en el mar, o a las pobres tortugas que se quedan atrapadas en anillos de plástico de cerveza. Nos entristece por un momento, quizás lo compartamos en nuestras redes sociales, pero… seguimos con nuestra vida como siempre (?)


La Ciudad de México genera alrededor de 13 mil toneladas de residuos sólidos y sólo el 1.28% es reciclado. Además, México es el décimo país que más basura genera por persona — incluso más que China y Rusia.*

Las evidencias de que este estilo de vida que socialmente hemos adoptado tan fácilmente está matando a nuestro planeta son muchas. Por este estilo de vida me refiero a uno de consumo masivo, no solo de objetos materiales, sino también de la comida y de los animales, donde lo importante es la conveniencia, la rapidez, la rotación y por último el deshecho.


El otro porqué detrás es por los enormes beneficios que se generan al adoptar una filosofía zero waste o minimalista: Le da un sentido a nuestra vida y a nuestros actos que son parte de algo mucho más grande, y que además promueve una vida feliz. Feliz porque una vez que logramos deshacernos de los preceptos que nos hacen creer que necesitamos cada vez más cosas, nos damos cuenta que en realidad necesitamos muy poco para estar bien. En mi caso, me he dado cuenta que con menos cosas me siento mejor, más "rica", aunque suene a cliché. De hecho, literalmente, a la larga me ha ahorrado mucho dinero no sólo simplificar mi vida sino también dejar de consumir tantos productos de un sólo uso.


Hay muchas personas que les parece que llevar una vida así consume mucho tiempo, esfuerzo e incluso dinero. La verdad es todo lo contrario. Si nos da muchísima flojera cambiar nuestros hábitos, podemos hacer pequeños cambios pero que tendrán un gran impacto: dejar de usar popotes, vasos y botellas de plástico y llevar los nuestros, por ejemplo. Pero, si tienes la motivación, hay mucho más que puedes hacer.


Quizás nos preguntemos , ¿qué nos importa todo esto? Podríamos argumentar que probablemente cuando las cosas se vuelvan completamente inhabitables estaremos muertos, o tal vez creamos que es trabajo de alguien más resolverlo y “salvarnos”. Lo más triste es que este futuro ya no es tan lejano como nos gustaría pensar... No sé que sea lo que te motive a no caer en ese nihilismo, quizás el miedo a una vida insostenible, quizás el miedo de que tus hijos sufran, quizás por moda, o quizás — como en mi caso — porque buscas que tus actos sean siempre congruentes con tus pensamientos.



¿Cómo hacerlo?


¿Cómo ser parte, cómo adoptar esta filosofía y cómo lograrlo en México?


Encontrar y entender la teoría es muy fácil, la comunidad es cada vez más y más grande. Existen muchísimos blogs, videos, documentales, artículos y demás con los cuales aprender de esto. Una vez que empiezas a leerlos te sientes involucrado y entonces decides ser parte. Sin embargo, la práctica no es siempre tan sencilla, no solamente es comprar nuevas cosas que nos parezcan nos ayuden a adoptar esta filosofía y nueva forma de vida, por lo que me he topado con varios obstáculos. Estos obstáculos fueron los que me motivaron a iniciar con este blog. En México este movimiento es bastante nuevo, pero está agarrando mucha fuerza. Sí hay opciones, sólo hay que saber dónde buscar.


3 pasos básicos:

  1. El primer paso es analizar qué consumimos y cómo lo consumimos: qué compramos, dónde, porqué, y cada cuanto. Por ejemplo, cuántas veces salimos a comprar un café y lo pedimos para llevar en un vaso de papel (con plástico), cuántas veces hacemos el super, dónde, y en qué vienen empacadas cada cosa; cuántas botellas de plástico compramos para tomar agua...

  2. El segundo paso es preguntarnos si estos hábitos de consumo serían ejemplo de una vida sostenible, minimalista, positiva y zero waste. Probablemente no lo sean.

  3. El tercer paso, es el día a día. Se trata de decidir, ahora de manera consciente, qué comprar, dónde comprarlo, porqué comprarlo y cada cuando comprarlo. Buscar alternativas que resuenen con una vida sostenible. Pensar qué pasaría si todos consumieran lo que estás consumiendo, ¿sería ejemplo de un mundo mejor, o no?





Las “reglas” básicas del Zero Waste son, en inglés, 5 R's que van en este orden:




  1. Rechaza Lo principal en una vida Zero Waste es decir “no”. Seguramente, sin pensarlo mucho, aceptamos los volantes, folletos, tarjetas, bolsas y demás cosas que nos ofrecen y después las tiramos; la próxima vez sólo hay que decir “no, gracias.” Hay que evitar que desechos innecesarios entren a nuestra vida en primer lugar, pues cada vez que aceptamos o compramos algo estamos también haciendo que se produzca más de eso.

  2. Reduce Pregúntate si eso que quieres realmente lo necesitas en tu vida; la mayoría de las veces la respuesta es “no.” Reducir las cosas que tenemos, compramos y consumimos resulta en un estilo de vida mucho más simple que nos permite enfocarnos en lo que es realmente necesario e importante.

  3. Reutiliza (y repara) Reutilizar significa darle una nueva vida a un objeto. Por ejemplo, reutilizar los envases de vidrio de algún producto que compramos para almacenar algo nuevo. También opta por comprar productos que puedan ser reutilizados, y que no tengan una vida de un solo uso, por ejemplo una botella de acero inoxidable puede reutilizarse millones de veces.

  4. Recicla La mayoría de las personas pensarían que este sería el primer paso a seguir, pero reciclar no es la solución de todos nuestros problemas. El proceso detrás de reciclar algo es tardado y consume mucha energía, por lo que si seguimos estos pasos por orden, lo ideal sería que lo que tengamos que reciclar sea muy poco. Además, pocas cosas se pueden reciclar infinitamente, esto quiere decir que no importa cuantas veces se recicle (inicie su ciclo de nuevo) el producto no pierde sus propiedades; (el vidrio y el acero inoxidable son un ejemplo de productos infinitamente reciclables).

  5. Rot - descomponer Este paso es el de hacer composta con los residuos orgánicos que generemos. Es el último paso pues lo ideal sería utilizar todo, o lo más posible, de los alimentos o residuos orgánicos que sean compostables. Tristemente, no es suficiente con separar la basura, pues esa basura que separamos y ponemos en bolsas (de plástico, probablemente) y echemos a la basura, se compactarán con miles de otras bolsas dejando poco oxigeno y probablemente tome mucho tiempo para que se puedan descomponer. Mejor, hacer composta en nuestra casa y utilizarla. -- Si quieres saber cómo hacer composta en casa haz click aquí.



¿Estás listo?


Hay miles de cosas más que podemos hacer para simplificar cada vez más nuestro consumo y hacer que lo que sí consumamos tenga el menor impacto negativo en el mundo y en nuestra vida. Así que, con este blog, mi propósito no es sólo decir qué hacer, sino también por qué hacerlo, cómo hacerlo, dónde conseguirlo… específicamente en México. Esto a través de mi propio proceso, mis propios descubrimientos, pruebas y todo lo demás.


Si quieres seguir mi camino, ver qué es lo que he aprendido y lo que me falta por aprender, suscríbete y se parte de este gran movimiento y comunidad. :)


- X


*http://data.sedema.cdmx.gob.mx/mercadodetrueque/ y http://www.elfinanciero.com.mx/mundo/mexico-produce-mas-basura-por-persona-que-china-y-rusia sin embargo, ¡este dato no se ha actualizado desde hace 8 años, imagínate lo mucho peor que es ahora!



#zerowaste #zerowastemexico #sinresiduo #desperdiciocero #residuocero #basuracero #sinplastico #cerobasura #sustentabilidadmexico #reciclajemexico